Cómo fijar tus tarifas como freelancer sin subestimarlas (ni paralizarte)
Una de las conversaciones más incómodas del freelancing no es con los clientes. Es la que tienes contigo misma cuando intentas decidir cuánto cobrar.
Dices un número, sientes que es mucho, lo bajas. O nunca dices el número porque no sabes cuál es y eso también te paraliza. Cualquiera de las dos situaciones te cuesta dinero.
Cómo pasar de tener mil ideas a un plan claro y ejecutable
Tener muchas ideas no es el problema.
El verdadero problema es quedarte atrapada en ellas.
El sistema mínimo de organización que todo emprendimiento necesita
Emprender no falla por falta de ideas.
Falla por caos.